hormigas arrieras_3

CRÓNICAS DESDE EL PATIO: LAS ARRIERAS

 

Una noche

en que cocinaba en el patio, miraba que algo estaba sucediendo en el medio del mismo, una pequeña montañita crecía. No podía verla bien pues estaba obscuro, hasta que acabé de preparar la cena me acerqué y vi que eran un montón de hormigas arrieras que  juntaban hojas alrededor de un hueco en el piso.

Fue sin lugar a dudas una gran sorpresa pues no me podía imaginar algo así surgiendo en ese espacio.

Mientras observaba como un pelotón de hormigas trabajaban muy ordenaditas yendo y viniendo del agujero del hormiguero al frijolito, donde cortaban las hojas secas y las llevaban a su guarida, mientras otras se encargaban de meterlas, le decía a mi misma:

 

 

– ¿Cómo es posible esto?- pues no daba crédito de lo que veía, pues no imaginaba que estas hormigas vivieran en el desierto, claro esos preconceptos errados que uno tiene y de los cuales nacen esas preguntas a veces absurdas, es obvio que es posible si se está dando, no cabe la discusión sino la aceptación, pero bueno, esas rutinas pensantes que traemos dentro de la cabeza.

A parte en el patio de la casa no se podía decir que había terracería, era todo cemento, estaba creída que andaban en ella, no surgiendo así como así en cualquier parte, más allá que había tenido otra experiencia con ellas en donde con su caminito atravezaban una casa que había quedado desocupada por un tiempo, sin embargo uno no aprende muchas veces y se olvida de las experiencias vividas.

En eso estaba pensando de dónde habría salido todo este circo, pues con eso que uno acepta a los animalitos estos parecería que lo detectan y se empiezan a juntar y cualquier cosa aparece.

 

 

Me consta eso, como cualquiera se cree con derechos a hacer lo que se les venga en gana.

¿Será que uno también suelta alguna sustancia que los alerta de que no pasa nada y hay comida, agua, y se es bien recibido?, ¿Qué no se atenta contra la vida?.

Me intriga, me intriga pues hay veces que no se qué pensar, pues aparecen seres extraños por todas partes y no tan extraños también pero que son considerados desagradables o por lo menos alarmantes, peligrosos y por qué no decir dan miedo y a veces aversión, ¿será que hay que aprender a convivir con ellos?, pues igual sucede en la convivencia con los humanos, y en realidad no sé en la actualidad cual provoca mayor cuidado, pero esto es otro tema.

Hay que esperar a ver como sigue todo esto, qué rumbo toma.

Mientras hay que observar, de la observación nace el conocimiento o por lo menos las preguntas que nos llevan a las hipótesis las cuales hay que corroborar y ahí uno se va desasnando mientras pierde el tiempo creyendo que está haciendo algo útil. Bueno en cierta forma pasa a ser terapéutico, pues por un rato mientras se clava en ver los acontecimientos se sumerge en otro mundo dentro de este gran mundo repletos de mundos.

Durante la noche habían andado de gran faena y sin llegar a ser una enormidad, como esas filas de cuatro carriles o más que uno se puede encontrar en los bosques o las selvas, éstas eran un poquito más humilditas una sola vía y ni siquiera muy pegadas, entre una y otra había sana distancia, tal vez sea por la época en la cual vivimos y que esto es un requisito, preguntas que nacen con eso de la observación y la comparación para corroborar nada más, también puede suceder que es un hormiguero demasiado nuevo y no tiene muchos integrantes, como otros ya de años que llegan a ser millones. Muchas cosas pueden ser, más allá para en lo que andamos dan igual las respuestas.

 

 

Al otro día me levanté y resulta que no habían dejado de trabajar no eran tantas como en la noche, pues el calor estaba mortal, no entendía mucho como podían ir y venir sin rostizarse, caminando por ese cemento hirviendo, sin embargo lo hacían y nada las hacía flaquear.

Ahí me quedé un buen rato viéndolas pues con eso que la luz ayudaba a visualizarlas mejor se veía la escena más completa.

De repente se me dio ser espectador de un suceso casi junto a mis pies de rutina entre ellas, para mí nunca visto o sin recuerdo de ello.

Una de las cargadoras,  sin carga en ese momento, parece que se había desviado o andaba perdida, mareada, saber, enseguida llegó un custodio que son más pequeñitos que dicen que son de las que fueron jardineras en una época y las jubilaron de esa tarea y las pasaron a que cuidaran a las cortadoras cuando estuvieran fuera, pues dicen también que hay unas mosquitas que parece que les meten algún parásito o algo así y hay otras que se descarrilan como si fueran los trenes y se salen del caminito de feromonas estipulado y ahí hay que volverla a llevar al redil.

 

 

Resulta que yo estaba sentada en el escalón viendo a una cantidad de ellas que se dedicaban a recoger y llevar las hojas que la noche anterior el viento hizo volar, ahí andaban todas no en fila sino cada una en su asunto, como que estas eran otro tipo de trabajadoras digamos que más independientes.

Miraba como eran capaces de cargar con esa hojas tan grandes y como de repente perdían el equilibrio, cosa que siempre he admirado de ellas pues en eso son prodigiosas, en cargar un objeto mayor que su tamaño.

Quedaban con las patitas como para arriba, sin soltar su “bulto”, dijeran por la zona caribeña y con un esfuerzo muy grande se volvían a enderezar y seguían sin inmutarse.

 

 

En eso estaba cuando se apareció este custodio que enseguida uno lo distingue pues hasta camina de otra forma, como que se le ve con más decisión en sus movimientos, rapidez, es más pequeño y sin lugar a dudas tiene otro porte.

Llegó muy resuelto y en un santiamén ………………….. bueno lo que sucedió lo dejamos para la próxima, para no hacer este relato tan largo.

Vaya mundo este, en realidad no sé qué pasará con lo que ha surgido en el patio, no se termina con una y comienza la otra, otro que buenos realities se ven por aquí y series, ni siquiera es necesario tener Netflix, la Vida misma manda los programas para el entretenimiento y los seres para la convivencia.

La seguimos luego…………………..

 

MÉXICO

CONTINUARÁ….

 

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8 comentarios en “CRÓNICAS DESDE EL PATIO: LAS ARRIERAS

  1. Creo que a estos seres la experiencia de vivir en lo colectivo les viene desde millones de años. Para ellos los humanos debemos ser unos arribistas bien pegados a la codicia. Así estaremos por acá un tiempo limitado. Un abrazo.

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    1. Son millones de años que estuvieron buscando el mutualismo y la organización de tal forma que todos salieran beneficiados, nada que ver con lo humano que quiere todo para él y cree que es la única vida en este planeta sin darse cuenta que si se extingue más de una especie lo va a festejar y la vida seguiría como si nada. El tiempo se acaba para el humano no para estos otros seres que son capaces de adaptarse y tomar solo lo que le corresponde, claro que por obra del hombre que les saco el habitat se pueden volver peligrosos. Un abrazo

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    1. Son impresionantes la verdad, en la próxima ya te cuento del custodio y bueno yo lo llamo así, pues realmente no se mucho quién es quíén dentro del hormiguero, salvo las que más se distinguen. Un abrazo Eva, y luego sigo con la historia

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  2. “Ve donde la hormiga perezoso”
    Texto bíblico que nos muestra las grandes habilidades de estos pequeños seres. Cuan trabajadoras son y organizadas.
    De lo cual tenemos tanto que aprender.
    Me ha gustado mucho leer todo esto. Y tú logras hacer que uno se interese en la lectura.
    Me recuerdo cuando mi niña era pequeña y le gustaba jugar con ellas con las hormiguitas.
    En cuanto veía una fuera de la fila, pronto la ponía detrás de otra hormiga más grande que si iba en la fila y le decía: Por acá no mijita, acá va tu mamá jajaja.
    Cómo me hacía reír.
    Es una anécdota preciosa. Gracias por traerla a mi memoria.
    Un abrazo Themis.
    Un gusto volver a leerte.
    Estoy mejor Gracias a Dios.

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    1. Gracias Esperanza por compartir la anécdota de tu niña, la verdad como bien dices es preciosa. Las hormigas son una gran organización y tienen una cultura de trabajo que es increíble.
      Me alegra mucho que ya estés mejor y que te estés asomando por aquí, para saber de tí. Un abrazo grande y que cada día mejores más y te pongas más fuerte.

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