LA BIBLIOTECA NACIONAL DE URUGUAY

EL REFUGIO

A través de «LA ESTACA CLAVADA 2.0» que reblogueó la entrada de «LAS CRÓNICAS DE OTRO MUNDO», me enteré que se estaba realizando un llamado para celebrar el Día Internacional de las Bibliotecas el próximo 24 de octubre

*

DECÍA ASÍ:

«¡ABARROTEMOS LA BLOGOSFERA DE BIBLIOTECAS!

*

La propuesta es bien sencilla: ese día, colguemos una entrada que hable de la biblioteca. Ese de engloba todo tipo de temas: sobre la biblioteca en abstracto, sobre una biblioteca en particular, sobre qué hago en la biblioteca, sobre cómo me siento en la biblioteca, sobre porqué no voy a la biblioteca, sobre porqué me cabrea que el anterior diga que no va a la biblioteca, sobre porqué me parece especial que haya un día de la biblioteca o sobre por qué englobo las jornadas de la biblioteca y de la admiración hacia tragar sables al mismo nivel. Y también denotar que ese de engloba todo tipo de apuestas: un post de una palabra o de diez mil, una fotografía, un podcast, un dibujo, una canción, una frase, un mensaje de error porque te has quedado sin conexión en la biblioteca, un meme, ¡yo qué sé!. El tema es que, por un día, tras toda una existencia entre los humanos y con pleno merecimiento, la biblioteca sea la protagonista de su Día Internacional también en los blogs del planeta.»

*

Luego propuso que en vez de ser un día fuera la SEMANA DE LAS BIBLIOTECAS del 18 al 24 de octubre, entonces me sumé a ello pues si hay un recuerdo más hermoso y un lugar que me expandió, me acobijó en un momento muy especial de mi vida fue la:

*

BIBLIOTECA NACIONAL DE URUGUAY

Es ese edificio que está junto a la Universidad de la República, por la misma acera,  que entre medio de los dos hay un pasaje en el cual se encuentra la estatua de Dante Alighieri y en el frente de la biblioteca están Sócrates y Cervantes.

*

*

Están en la Avenida 18 de Julio, que es la principal calle de Montevideo, la que nace en el Obelisco en homenaje a los Constituyentes de 1830, realizado por José Luis Zorrilla de San Martín, un pedestal de cuarenta metros de granito rosado que se alza orgulloso y en su base se encuentran tres estatuas de bronce y cada una de ella tiene inscripto Fuerza, Ley y Libertad .

*

*

De ahí parte hasta llegar a la Plaza Independencia en pleno Centro, donde está la estatua a José Gervasio Artigas y su Mausoleo, el héroe nacional que fue desterrado entre otras cosas por bandido, sí, por si no lo conocen al que lo llamaban “Carai Marangatu» en guaraní, que quiere decir el padre de los pobres por estar rodeado de indios y campesinos, el Protector de los Pueblos Libres, ese que no cubría en su apariencia y en sus formas la posibilidad de ser reconocido en su época, pues realmente no parecía un líder, más allá de sus ideas que esas eran otra cosa sin embargo, tampoco servían defendía y luchaba por la plebe, para que los pueblos, los indios, los negros tuvieran derechos a autodeterminarse, claro algo que no iba con los que hacían política, que todavía siguen hasta hoy en día dirigiendo y que se llaman «artiguista», por llevar flores a su estatua o por hacerle reverencia, sin embargo esto es otro tema que tal vez les cuente en otro momento.

También está la Casa de Gobierno y la Puerta de la Ciudadela, que atravesándola se entra al casco viejo de la ciudad de Montevideo donde en un principio se fundó hace más de 200 años la primera sede de la  Biblioteca Nacional que justamente fue creada en la época artiguista y la repercusión de este hecho hizo que Artigas determinara como contraseña de su ejército en Purificación, la famosa frase:

*

«SEAN LOS ORIENTALES TAN ILUSTRADOS COMO VALIENTES».

*

*

Sin embargo la primera vez que realmente me detuve a observar esos edificios fue un día como por el año 58 calculo donde al dar vuelta la esquina para ir a la lanería donde mi madre compraba los implementos para sus tejidos, que quedaba enfrente, ahí nos encontramos con una gran masa de personas que gritaban consignas y cánticos, eran estudiantes, profesores, trabajadores de la Universidad que estaban luchando por La Ley Orgánica para que fuera aprobada y lograr con ello su autonomía, que la enseñanza fuera gratis, que hubiera un cogobierno formado por docentes, estudiantes y egresados, que los maestros fueran elegidos por concurso y no a dedo simplemente.

Desde dentro del local me quedé mirando lo que sucedía fuera, era la primera vez que veía una manifestación y me fue muy impactante.

Desde ese día cada vez que volvíamos me quedaba mirando ese espacio que me gustaba mucho y se me hacía muy solemne, de respeto, donde iban personas estudiosas, el realce se lo daba la vereda ancha que tenían y la cercanía de esos dos edificios.

El tiempo pasó y como a los trece años más o menos, tuve que hacer un trabajo sobre los Incas y leyendo el material que tenía en la casa se me abrió una civilización que absorbió a mi curiosidad y con ella a mi interés, quería más elementos, más imágenes, más cuentos sobre ella y me sugirieron que me fuera a la Biblioteca Nacional.

Recuerdo ese día, donde parada bajo las escalinatas miraba para arriba, no me atrevía a entrar, hasta que al fin tomé valor y con determinación las subí.

No sabía ni lo que tenía que hacer, vi a unas personas paradas conversando y me acerqué a ellas y les pedí si me podían ayudar o cómo le hacía para solicitar libros.

Ahí me dieron la ayuda que necesitaba, medio me explicaron cómo buscar en los archiveros, ya fuera por tema o por autor, cómo anotarlo en una ficha de solicitud y me dejaron frente a ellos con cientos de tarjetitas que eran libros sobre los Incas, a parte eran más altos que yo, así que mi búsqueda estaba limitada a donde podía alcanzar.

*

*

La verdad que se me hizo un poco engorroso saber que elegir, sin embargo ya no quise molestarlos más, además me habían dicho que cualquier cosa la consultara dentro con algún trabajador, que ellos me ayudarían en mi búsqueda.

Ahí decidí seleccionar las que se me hacían más interesantes por lo que leía, llené las fichas, las lleve al mostrador y me senté a esperar el resultado de la acción.

De repente se apareció un señor con una serie de libros y cuando me vio se detuvo por un momento, me quedó mirando y empezó a investigar qué era lo que buscaba, para qué lo quería y hasta dónde sabía del tema, pues los que había pedido eran libros muy complicados parecía para mí.

Se los llevó y regresó con un maravilloso material, que me deslumbró, así descubrí lo que era la biblioteca y la entrada a ese mundo.

Sentarme en esa sala enorme con las luces individuales, con anaqueles llenos de libros, que se me hacían interminables, en una gran paz, en el silencio más apacible, casi como si estuviera en un templo que me acogía y me iba sumergiendo en el viaje tan asombroso de esas páginas repletas de imágenes y un texto exacto para irme llevando de la mano en el recorrido de  esa civilización que logró cautivarme y regresar muchas veces a profundizar sobre ella.

*

*

Ese gran bibliotecario se acercaba a mí, trayéndome sugerencias, en voz muy baja me preguntaba sobre los temas y escritores que me interesaban.

Ahí le platiqué de mi gran admiración por un escritor en especial, Horacio Quiroga uno de los mejores cuentista latinoamericano nacido en Uruguay, me llamaba la atención su vida muy peculiar, poco a poco fue acercándome libros y artículos donde pude conocer más sobre él.

El tiempo pasó, por diferentes causas tuve que dejar ese encuentro que había tenido con ese espacio que se me volvió mágico, hasta que ya entrada en el bachillerato, llegaron los exámenes que a fuerza había que dar, no se aprobaba el año con calificaciones sino con una prueba escrita y si ésta se pasaba un examen oral con tres sinodales lo complementaban.

Un momento de mucho estudio y de meterse a fondo en los libros, mi primer examen fue el de Historia Universal y dentro de él se veía el Imperio Romano, no tenía en donde estudiar, mis apuntes eran insuficientes, no había comprado los libros, pues eran caros, recordé entonces  que podía  regresar a la Biblioteca Nacional.

Me seguía levantando temprano como lo hacía cuando iba a clases, sin embargo me dirigía a esas escalinatas hermosas, ya había aprendido a buscar en los archiveros, más allá que el bibliotecario me reconoció apenas entré se acercó a saludarme y platicamos un poco de los motivos que me llevaban.

Recuerdo que estaba un poco ansiosa pues se acercaba el día, era mi debut y yo no sabía nada del Imperio Romano y los libros que habían mandado de consulta eran bastante tediosos y no me atraían, prefería leer sobre el Paleolítico y Neolítico, Grecia que también estaban dentro de los temas que abocarme a los romanos y también seguir incursionando en Quiroga, con el cual me explayaba y descuidaba lo relevante en ese momento.

Un día llegó él con un libro y me dijo que no era la mejor forma de aprender sobre Roma, y que bueno había que saber extraer de él lo fundamental y dejar de lado lo insignificante, resulta que era Roma a través de los chismes de la época, de los romances, de los engaños, de las traiciones, escrito en un lenguaje muy simple y sencillo, sin embargo, dejaba muy en claro la historia y quién era cada quién en el Imperio.

Aprendí mucho mientras lo leía y asociaba el instante con alguna situación social que estaba sucediendo.

Ya estaba casi acabando de armar mi examen, iba bien adelantada y me invitó a una de las salas que estaba aparte, las que utilizaban los investigadores donde les llegaba material muy frágil, valioso y de mucho cuidado.

Entonces sin esperármelo me trajo manuscritos de Horacio Quiroga, para que me extasiara con ellos, no puedo decir para mí lo que me significó el estar tan cercana a la vibra de quien era en ese instante uno de los grandes en mi vida, al que seguía en todos sus pasos, de quién quería saber todo lo que había hecho, .

También me mostró escritos de Delmira Agustini esa poetiza uruguaya, de la Generación del 1900 que escandalizó a la burguesa sociedad rioplatense con sus poesías y que la mató su exmarido, de José Enrique Rodó, un escritor y político uruguayo, creador del arielismo, y considerado Maestro de América, ver sus escrituras, sus correcciones, sus tachaduras, darme cuenta que no era perfecto, ni limpio, ni pulcro lo realizado cuando nacía espontáneo fue todo un descubrimiento y el sentirme libre de hacerlo a mi manera.

*

*

No sabía cómo agradecerle por esa deferencia que había tenido conmigo, el abrirme a esas maravillas y a ver la realidad detrás de esos cuentos que leía desde muy niña.

Momentos hechizantes en ese espacio, un descubrimiento que disfruté durante años, llegó a ser como el recinto al cual me iba a refugiar cuando necesitaba estar en paz, en calma, cercana a mí misma, lejos del mundanal ruido, había veces que llegaba y simplemente me sentaba a escribir en esa forma de escritura terapéutica donde iba volcando todo lo acontecido y de esa manera lo sacaba de mi cerebro y con ello la angustia se diluía y volvía a entrar sin cargas al flujo de la vida cotidiana.

*

*

Un día mis pasos se alejaron, la vida había cambiado, estudiaba de otra manera, aunque cada vez que lo necesitaba entraba a ella, ya fuera simplemente para sentarme unos momentos a disfrutar el silencio, el recogimiento, esa atmósfera que en ella encontraba.

Eso sí, a ese ser que me abrió la magia del mundo de la biblioteca no lo olvidé nunca, hasta el día de hoy lo recuerdo recorriendo los pasillos, con su túnica y libros en sus manos, para él hoy dejo este pequeño homenaje y mi eterno agradecimiento.

***

DESDE MÉXICO

*

Agradezco a quien corresponda las fotos tomadas de internet

***

Te invito a visitar mi página de face

blog de themis

Y TAMBIÉN  EL BLOG

puedes encontrar otras entradas que te interesen.

Link Pagina Principal 1

GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!

FIRMA baja res

14 comentarios en “LA BIBLIOTECA NACIONAL DE URUGUAY

  1. Themis, me encanta que tengas tan lindos recuerdos de la Biblioteca Nacional que fuera mi lugar de trabajo por más de 40 años, a veces desde adentro no apreciamos lo que siente el usuario cuando encuentra no solo lo que necesita sino alguien que los guía, dialoga y lo acerca a algo más de lo buscado. Precioso como siempre uno y todos los temas de tú blog, abrazo fuerte Marisol

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias Marisol, un lugar con un encanto muy particular, con muchas historias de aquellos momentos y que me abrió a muchas posibilidades de conocimiento. Es muy importante el papel que juegan y el mundo que abren a los buscadores que muchas veces no saben bien a donde dirigirse. Gracias a todos y en particular a ese ser que me la mostró a mí, un abrazo grande

      Me gusta

Gracias por comentar...!!!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.