flor de frijol

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO: LA DUEÑA DEL LABERINTO (8)

Luces de concordia

Les venía contando que entre las tortolitas que llegan a comer en el patio de la casa las riñas habían crecido cada día más .

El Manda Más no podía soportar el ver a Coquita cerca, la perseguía, la correteaba, le daba con el ala, la verdad que lo saca de quicio, se ve como se transforma, pues se puede decir que no es mala tórtola, solo un poquito desesperado, aunque no mucho pues las demás pueden comer cerca sin mucho problema. Claro, que depende del día y con la ansiedad que se cargue.

Su rival es la consentida que me imagino que es por eso que no la puede ver, por el papel que juega o por sus aires de no aceptación de la autoridad, ella está en lo suyo y le importa poco los demás, antes también  defendía el territorio hasta que llegó él.

A esas peleas se sumó Pluma Café, el aguerrido apache que llega desde el cielo con sus alas batientes y agrede al primero que encuentra y los corre a todos y así se siente el dueño absoluto del lugar y la verdad que nadie se le interpone, lo que es más si él está los otros ya optaron por irse o por quedarse en el muro observando.

Ahí no para la cosa para hacer de este lugar un sitio donde la tiranía está en cierne y la paranoia se hace cada día más brutal, ha aparecido una nueva amenaza que los acecha.

 

AQUÍ LES VA LA HISTORIA

 

Una mañana me levanté temprano, digamos cuando el sol llevaba un ratito apenas de  haberse desperezado y comenzaba a calentar el día con sus rayos los cuales a medida que va pasando el tiempo proyectan en la pared blanca de donde comen las tortolitas las sombras de elementos que están en el techo y que me gusta mucho el mirarlos. Parecen murales en blanco y negro que al paso de las horas se van transformando y nuevos motivos aparecen sobre él.

Con eso que con los años a uno le vienen manías o las agarra y las mías últimamente son las sombras, las luces y los reflejos y si son la combinación es lo máximo que me puede pasar el encontrarme con ello, pero no me quiero ir por las ramas ni hablar de mí misma.

 

 

Siempre miro para ese lado apenas pongo un pie fuera, además las tortolitas están muy tranquilas esperando a que les ponga algo de comida, las saludo, les hablo un poquito, me miran con cara de: «está bien pero muévete» y ya me pongo en acción.

En ese instante fue cuando lo ví, para mi sorpresa lo encontré, ya se me había olvidado su existencia con eso que en la última luna llena se apareció la lluvia y cerró al cielo, así que ni su luz se pudo ver. Si, era  el Maullador, aquel personaje que le llora a ese círculo plateado desde el tejado, que la busca en la obscuridad cuando ella sale, con un maullido desconsolado, afligido, cautivo, que en muchos momentos estremece al silencio de esas noches serenas o se ve caminar a su sombra por el techo como si deambulara sin destino.

 

 

En las mañanas solía venir a esperar la salida del sol a esa pared, a tomar sus primeros rayos y a acicalarse antes de regresar a sus aposentos.

Ahí  lo vi sin embargo esta vez estaba muy agazapado trataba de cazar a las pequeñas que estaban  en el otro muro esperando.

Apenas me vio me quedó mirando con sus ojos que parecían de reproche pues lo había sacado de su concentración y alertado a sus elegidas que se habían alzado al vuelo, más allá ellas se puede decir están usurpando el espacio en donde él se pone a tomar el sol desde mucho antes de su llegada y no se puede negar que son una tentación para su estómago vacío.

Eso sí, lo único bueno de esto es que lo hace cada vez que hay Luna Llena que se da una vez al mes, por lo tanto deja un remanso largo hasta que vuelve a aparecer y hay que ver si ahora después de haberme visto regresará o se perderá por un tiempo como ya lo ha hecho en otro momento.

Ahora hay que esperar a ver qué es lo que sucede, por si lo quieren conocer o no se acuerdan de él, aquí les dejo en donde encontrar parte de su historia.

HISTORIA DE ANIMALITOS: EL MAULLADOR

NOCHE QUIMÉRICA

A este inesperado personaje que alteraba también el panorama de sosiego del patio, el que Coquita no podía estar cuando el Manda Más llegaba a comer, que Pluma Café arremetía contra todos, también se estaba dando otra dinámica, mucho más halagüeña y en apariencia integrativa, daba la impresión o así lo quería ver, era como vislumbrar una esperanza en el panorama que nos circundaba, sin embargo parecía que se estaba plasmando la huella de un cambio.

 

AQUÍ LES VA LA SEGUNDA HISTORIA

 

En una mini porción de tierra que le llamo el minihuerto, está creciendo  una gran planta de frijol que como no tiene por donde treparse se está extendiendo por el suelo.

Se ha puesto de un lindo que para que decir, con eso que le están saliendo florecillas moradas y blancas y cada día aparecen más y ya le están asomando sus primeras vainas,  lástima es que está perdiendo las hojas y con ello se le está acabando a la pequeña Coquita esos juegos que se traía dentro de ese espacio que conformaba. Sin embargo esto es otra historia.

Más allá sigue crece y crece extendiéndose y largando nuevas guías, quién sabe en qué va a parar.

A Coquita le encanta meterse dentro de la planta y recorrerla, creo que lo empezó a hacer pues se sentía fresca en esos días de calor tan abruptos que hubo.

Se siente la dueña de ese laberinto que se forma y que ella recorre con total placidez, se escuchan sus pasitos cuando pisa las hojas secas.

 

 

Pasó a ser un espacio en donde ponía un poquito de alpiste y ella se alimentaba mientras estaba dentro, por eso cuando el Manda Más se peleaba por la comida que estaba en el patio ella se refugiaba en él, era un secreto que nos traíamos. Le enseñó a la Ñandu, su pareja a meterse y las dos juntas comían sin ningún tropiezo.

 

 

Lo cual llevó a que otras corridas por el nuevo líder Pluma Café, también empezaran a acercarse a la planta, aunque muy pocas intentaron como lo hacía ella recorrerlo por dentro, solo se quedaban en los límites externos.

Un día ahí estaba Coquita con la Ñandu que ya es inseparable cuando está en el piso, las dos buscando semillitas tranquilamente, cuando de repente se le acercó otra tortolita y comenzó a picar y en vez de pelearse me llamó la atención que compartían, ¿sería que había aprendido?, ¿se estaría dando un cambio?, por las dudas no había que hacerse ilusiones ni esperar nada.

 

 

Otra cosa que también me asombró fue:

Un día llegaron las dos, después de mucho de no hacerlo cuando estaba cocinando y ahí cerca de mí les puse un poquito de alpiste que picoteaban, mientras hablaba con ellas, cuando de repente llego la “Intrusa”, aquella que por primera vez se acercó cuando Coquita se sentía la dueña del espacio y la corrió, esa que hace que el grupo tenga número impar pues ella está sola, que se sube al techo y siempre está solitaria mirando quién sabe a donde.

 

 

De ahí nació su nombre, fue muy al principio, cuando solo las dos llegaban, y los gorriones con su hija la chillona, pues todavía parecería que no se había corrido el chisme del comedor que había.

Coquita y la Ñandu que todavía estaba agarrando un poquito de confianza y que cualquier cosa la espantaba, estaban comiendo, yo sin hacer muchos movimientos para que no saliera la sensible volando, en eso llegó esta tercera, se acercó a comer y sin demasiado preámbulo la Coquis le largó unos cuantos picotazos, que la hizo retroceder, sin embargo sin dejarse volvió a intentar, cuando me di cuenta, fue ahí que le dije que no la tratara como Intrusa pues también tenía derecho.

Le puse comida un poquito más lejos para que pudiera estar en paz sin tener a esa peleonera molestándola. De ahí le quedó el nombre.

Esta vez sin embargo las tres comieron juntas, es extraño verlas sin que se peleen, compartiendo.

 

 

Las cosas ahí siguen Coquita y el nuevo Manda Más ahí se las traen con grandes persecuciones, que del patio suben al techo y ahí siguen aún más allá hasta que se pierden volando, se ve que se traen ojeriza, eso sí por separado las dos parejas me visitan y ya se han vuelto asiduos.

Por ahora así están las cosas, volviendo al equilibrio, donde poquito a poco se reinstala el comedor dando servicio tres veces al día, eso sí ahora hay cambio en el menú para que nadie tenga pretensiones y se crean que no se podrán dar permutas o que hay obligación de alimentarlos a todos así como así con lo que ellos quieran.

También tienen que ejercitar la flexibilidad algo tan importante en estos tiempos, no es posible que crean que las cosas serán de por vida igual y que una vez instaurado algo seguirá por los siglos de los siglos, pues como está la cosa no pueden ni sospechar todos los problemas que surgirán y como a cada rato tendrán que cambiar de costumbres y adaptarse a los tiempos que no serán de aquí no pasa nada, sino todo lo contrario, pasan tantas cosas en tan poco tiempo, que no se llega a poder vislumbrar ratos serenos, por eso sea lo que sea afuera uno tiene que lograr la paz interna, esa que trae la paloma grande cuando llega.

Pase lo que pase ella no se inmuta, está en otro plano, viendo todo desde otra dimensión, quién sabe cual, sin embargo es lejana a todos los acontecimientos que suceden en el piso.

Por otro lado eso que se crean con derechos adquiridos por un día haber tenido algo, tampoco es así, los derechos se ganan cuidando lo que se tiene y compartiéndolo pues es una forma de cooperar con la bonanza para que se extienda cada día más.

Parecía que al fin se había logrado un acuerdo y todo volvía a estar en una santa paz, Coquita solía no estar cuando llegaba el Manda Más, o se mantenía alejada, Pluma Café se había apoderado de una parte del patio, y las demás ahí andaban comiendo alrededor del laberinto sin mucho problemas.

 

 

No se creía lo que allí se veía  como podían estar todos juntos sin que se armara la gresca, sin embargo nada es previsible en esta vida y menos en estos días, a veces podemos acertar pero, el que nunca falta nos tenía guardada otra sorpresa, tal vez para seguir la enseñanza que parecería que la vida nos estaba mandando y de improviso desde el cielo apareció…………..pero esta historia queda para la próxima vuelta.

 

MÉXICO

 

 

Si quieres enterarte de los capítulos anteriores en el MUNDO DE LOS ALADOS aquí te los dejo.

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO (1)

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO (2)

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO (3)

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO: LA LUCHA POR EL PODER (4)

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO: El nuevo visitante (5)

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO: Las nuevas contiendas (6)

LOS QUE MUESTRAN EL CIELO: PLUMA CAFÉ (7)

 

 

 

Te invito a visitar mi página de face

blog de themis

 

Y TAMBIÉN  EL BLOG

puedes encontrar otras entradas que te interesen.

Link Pagina Principal 1

GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!

FIRMA baja res

 

 

 

 

 

 

Anuncio publicitario

6 comentarios en “LOS QUE MUESTRAN EL CIELO: LA DUEÑA DEL LABERINTO (8)

Gracias por comentar...!!!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.