GATO EL GÜERO

HISTORIA DE GATOS: EL GÜERO

 

 

El gato abusado

 

Estoy contando la historia de cuando vivía en una casa donde hay seis gatos, hace poco menos de un año, todos ellos recogidos de la calle, salvo dos: Malory de quien les hablé en la entrada anterior y ahora toca el turno que les presente a su hermano El Güero.

Son hijos de Hienita una gata callejera que fue traída a la casa y venía con sorpresa.

Las sorpresas nacieron debajo de la cama sin ser esperadas o sea que un día de tres gatas que habían en la casa pasaron a ser cinco.

 

 

GATA MALORY y EL GÜERO
EL GÜERO Y MALORY

 

 

Claro siempre se tuvo la intención de dar a los recién nacidos en adopción apenas se desenvolvieran por si mismos, pero no fue posible ya que el cariño había nacido con ellos y es muy difícil desapegarse, así como así.

Se fueron quedando y se establecieron pasaron a ser parte de la hermandad felina.

El Güero paso a ser el representante macho, el único, aunque ese “privilegio”, solo le sirvió para ser víctima de acoso y violencia doméstica, por parte de las hembras. Situación que nunca pudo denunciar ya que para ese género no existen instancia, ni lugar adecuado para hacerlo, y por otra parte no está bien visto: ¡Dónde se vio que un macho se ande quejando! y no le quedó más remedio que vivirlo.

 

 

El Gato Güero
EL GÜERO EN LAS ALTURAS

 

 

Eso sí, no se puede negar, que se las buscaba, no por agresivo o por querer tener el dominio del lugar, sino por lo tonto, lerdo, inquieto, que era.

No sé que era en realidad, un pequeño “demonio”, sin muchas luces,  digamos que  aparte de ser un gato torpe, muy pero muy torpe al cual todas las cosas se le caían, no era que las tiraba por juego, el pasaba por al lado de algo y pienso que no podía medir las distancia chocaba con todo y ¡pum!, al suelo.

Corría como loco, dando brincos, claro esto se había acrecentado pues luego que la madre biológica dio por concluida su labor fue adoptado por la Pepis, a quien le encanta jugar y encontró en él a su compañero ideal, claro cómo buena fémina  cuando ella estaba dispuesta, era la que tenía el dominio del “SI” y lo ejercía a su entero capricho, generalmente lo buscaba en esos raros momentos en que él estaba en paz y si ella no quería con unos zarpazos le indicaba que la dejara tranquila.

Ninguno de los dos eran poseedores de grandes habilidades todo lo contrario, entonces cuando comenzaban con sus persecuciones volvían locos a todos los que estaban cerca, humanos como gatos, pues como quien dijera no dejaban títere con cabeza. La Pepis se calmaba antes pero él quedaba acelerado y con nada se aquietaba.

En última instancia era un gato hiperactivo y no había con qué calmarlo, más allá que para nada era agresivo, no peleaba, lo que es más no sabe defenderse hasta el día de hoy y no se daba cuenta cuando fastidiaba de más. El no era consciente, seguía y seguía hasta que algún manotazo surgía de algún lado y lo hacía como abrir los ojos, más allá que pienso, no entendía nada,  pues era perseverante en su conducta.

No podía aceptar que su madre no le hiciera caso, por el contrario, aunque no hiciera nada si se acercaba mucho a su espacio vital, como si fuera cualquier gato, la madre biológica lo agredía, ya que a Hienita no le gusta que  se le aproximen demasiado y ya para nada lo veía como su hijo, creo más le era un estorbo.  El insistía.

 

 

GATO EL GÜERO
EL GÜERO DISFRUTANDO ENTRE COJINES

 

 

Hasta a la misma Pepis llegaba a sacarla de quicio y también dos o tres bofetadas le tiraba y él sólo se hacía para atrás y Sasa  con el miedo que le tiene a los cambios, lo miraba con cara de espanto, cómo preguntando de dónde había salido eso y también se sumaba a la paliza de arañazos. Malory era la única que se alejaba y veía las acciones sin que la perturbara desde lejos y si era posible desde lo alto.

Había veces que estaban las gatas sentadas ahí en grupo, él simplemente pasaba y soy testigo de que no les hacía absolutamente nada y todas se encargaban de tirarle con sus uñas afiladas.

Desde la casa trataban de subirle la autoestima, hablándole tiernamente, diciéndole cuán inteligente era, lo guapo y cuánto se le quería, pero los resultados no eran para nada evidentes. Sé tenían esperanzas que en algún momento cambiara, era joven, era macho y maduran después.

Tenía la costumbre de cuando iba a su baño, hacía el agujerito en la arena para hacer sus necesidades, pero no se ponía sobre él y lógicamente hacía fuera del lugar, otra de sus cosas curiosas en vez de rascar la arena para tapar, lo hacía en los azulejos, claro, no jalaba nada y ahí por un rato se sentía sus uñas raspando la pared.

Esta última vez que fui había cambiado y mucho, las esperanzas depositadas habían dado sus frutos, estaba tranquilo, ya mostraba otro temple, no tenía tantas broncas con las gatas, más allá que igual aunque no hiciera nada, de vez en vez, se ve que para que no se olvidara le tiraban algunos golpes.

Eso sí, seguía corriendo con la Pepis por toda la casa y emboscando a los gatos que pasaban, salvo que ya no era tan frecuente, prefería estar tirado durmiendo plácidamente.

 

 

GATO EL GÜERO
EL GÜERO EN LA ACTUALIDAD

 

 

A veces se acercaba a mí y me tocaba con su patita, con mucha delicadeza, muy tiernamente y le gustaba que le agarrara su cara y lo acariciara. Eran muy lindos esos momentos, al igual que de la forma en que me escuchaba atentamente cuando llegaba a la casa y todos venían juntos a saludarme. Él se quedaba quietecito, mirándome y así esperaba su turno de apapachos.

Todo se volvió paz para el Güero vivía en franco equilibrio, había aprendido a acicalarse y lo hacía de forma periódica, de lo mugroso que era se había vuelto muy aseado y cuidadoso, digamos que había madurado, sin embargo siempre sucede algo que perturba la armonía, cuando uno menos se lo espera y esa fue la llegada de Carlitos, el último adoptado, que bueno, es un caso, supera todo lo vivido y no se guardan muchas esperanzas de que haya un cambio.

El Güero en la actualidad con lo tierno y mimoso que se ha vuelto pasó a ser El Güerito, como cariñosamente se le llama.

 

 

GATO EL GÜERO
EL GÜERO HACIÉNDOSE CARGO DE SU ASEO

 

 

Carlitos es la última historia que queda de estos compañeros con los  que durante un  tiempo compartí unos muy buenos momentos y quedará para la próxima entrega.

 

Las Toscas

Uruguay

2017

 

HISTORIA DE GATOS: NACIDAS EN EL DESIERTO Primera entrega

HISTORIA DE GATOS: PEPIS Segunda entrega

HISTORIA DE GATOS: SASA Tercera entrega

HISTORIA DE GATOS: HIENITA Cuarta entrega

HISTORIA DE GATOS: MALORY Quinta entrega

TE INVITO A QUE VISITES EL BLOG
puedes encontrar otras entradas que te pueden interesar.
Link Pagina Principal 1
GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!
FIRMA baja res
Anuncios

4 comentarios en “HISTORIA DE GATOS: EL GÜERO

Gracias por comentar...!!!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.