GATOS

GATOS: EL ENCARGO DE LA VIDA

SITUACIÓN DE CALLE

Un día  del  2017

 

Sigo con los cuentos de animalitos que la Vida me va poniendo en mi Camino y que uno se hermana con ellos y pasan a formar parte de la existencia.

Hoy fui a ver a los gatos, esa Tarea que la Vida me mandó, un día que  venía de hacer los mandados, caminando por las solitarias calles de Las Toscas donde a veces en esta época uno no se cruza con nadie.

Veníamos de comprar croquetas (pastillitas), para los seis gatos que habitan la casa en donde vivo, que son otra historia, cuando en el frente de una vivienda, de esas que están deshabitadas durante el invierno, aparecen tres encantadores gatitos, que lucían muy fascinantes, como queriendo capturar la atención de algún desprevenido que pasara por la calle, con ese arte sutil que solo ellos suelen tener, como aguardando que alguien cayera en la trampa de su seducción  y se acercara.

-¡Míralos!, ¡qué hermosos!- decía esto, con una gran sonrisa, mientras de adentro de las bolsas mi compañía tomaba unas croquetas y se las iba a dejar. Ellos salieron volando, en un ¡tris! desaparecieron entre el pasto y las plantas. Su carisma y su apertura acababan en el mismo instante en que uno se les aproximaba, más allá que de lejos checaban toda la acción, eso sí, sin bajar la guardia.

En eso una señora que se apareció, preguntó si nosotras les dábamos de comer a los gatos, pues quien lo hacía estaba enferma y no podía venir, ahí sin más ni más nos pidió si podíamos alimentarlos entre semana hasta que volviera, pues en la mañana y los sábado y domingos ya estaban cubiertos.

Nos contó  que los habían abandonado y dormían arriba de la casita del Rubio  ( un perro también deshechado que los vecinos cuidan), los habían castrado, que mientras se les daba de comer había que quedarse con ellos pues se aparecían otros gatos más grandes que los espantaban y se les comían su comida,  además esos otros tenían donde alimentarse.

Así fue, desde ese día les llevaba de comer antes de salir en mi recorrido del atardecer.

Les ponía la comida y comenzaba con mi llamada  con el clásico:

– ¡Psssssss!, ¡Pssssss!, ¡Psssss!

Había que esperar, quietecito, hasta que poco a poco empezaban a asomar sus hocicos, desconfiados, sin quitarme los ojos de encima.

Había uno de ellos que era el más “confianzudo”, si así se le podía decir y fue el que se avecinó  primero, eso sí, cauteloso, observando, no perdiendo la atención ni un sólo instante.

 

 

Poco a poco salió otro de entre las plantas, con mucho sigilo, lentamente, sin dejar de mirarme, fue a donde estaba el alimento.

 

GATO

GATO

 

Sin embargo el tercero no se atrevió, ahí se quedó sentado en la hierba sin perderme de vista, midiéndome. Ese día no comió estando yo presente, ahí le dejé la comida y me fui. En los días posteriores se acercó con cautela, haciendo paradas previas.

 

GATO

 

 

Al menor movimiento salían volando para volverse a esconder, salvo el “confianzudo” que después que me conoció y entendió la rutina, se quedaba muy tranquilo comiendo y relamiéndose los bigotes.

 

GATO

 

A los días la familiaridad comenzó a ser parte de la relación, tanto del lado de ellos como del mío, ya se entendía que llevaba comida y que no les iba a hacer nada.

 

GATO

 

Poco a poco me fui haciendo asidua, no se aproximaban demasiado, ni se dejaban tocar, tampoco lo intenté, tenían una vibra salvaje y mejor guardar las distancias, por lo menos hasta que nos conociéramos bien y quién sabe si la Tarea iba a durar el tiempo suficiente como para llegar a ese momento.

Ya los tres comían juntos sin preocuparse de mi presencia, más allá que sus ojos no me perdían de vista.

 

GATOS

 

Día tras día estuve yendo, era mi encomienda, hasta que regresó su protectora y  se encargó de ellos, dispensándome la Vida de la labor que me había confiado.

 

Las Toscas

Uruguay

 

TE INVITO A QUE VISITES EL BLOG

puedes encontrar otras entradas que te pueden interesar.

Link Pagina Principal 1

GRACIAS A TODOS!!!! SALUDOS!!!!

FIRMA baja res

Anuncios

8 comentarios en “GATOS: EL ENCARGO DE LA VIDA

  1. Me encantan los gatos, con los cuales he compartido gran parte de mi vida. Actualmente tengo dos entenados (Semiadoptados) que me acompañan durante el día. Por la noche, después de comer, uno se va a su casa y la otra supongo que también, una gatita hermosa que no se de donde salió, pero que creo considera que esta es su casa. Un gran abrazo

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola Carlos, en eso tienes razón, los ratones desaparecen. No sé si soy yo que capto sus miradas o ellos que no me quitaban sus ojos de encima, creo que en una parte les llamaba la atención la cámara. Un abrazo grande

      Le gusta a 1 persona

Gracias por comentar...!!!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.